
El lugar perfecto para leer este manual de usuario es tu cuarto de baño favorito. Recomendamos 5 páginas por sesión. [manual de suario del Waldorf Q (pág. 157)]
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Hace algunos años, Brian Eno popularizado el término Generativ Music (música generativa) para describir un tipo concreto de música evolutiva creada por un sistema de una forma más o menos autónoma. Con esta intención nació a mediados de los 90 una pequeña aplicación musical llamada Koan que contó con la promoción exclusiva del propio Eno y tuvo numerosos adeptos. Eno, por cierto, lanzó al mercado un álbum en 1996 titulado Generative Music Vol. 1 que fue creado exclusivamente con dicha herramienta. Sseyo, la empresa que creó Koan pasó a ser Intermorphic el año pasado, quienes acaban de lanzar al mercado la nueva encarnación de dicho programa, llamado en esta ocasión Noatikl.
El concepto de música generativa en esta aplicación se basa en la definición de determinadas reglas que pueden ajustarse a un enorme número de parámetros vía MIDI, como por ejemplo envolventes, estructuras armónicas y de escala, variaciones en el tempo o el pitch, etc. Estas reglas, que pueden ser tan complejas como queramos, deben contrastarse con el mecanismo interno del programa que proporciona ciertos grados de aleatoriedad al sistema, de manera que el resultado suele ser difícil de repetir, si no imposible. Los resultados que provoca todo esto en conjunto puede resultar cuanto menos originales.
El SH7 salió al mercado en 1978 como el buque insignia de la serie, momento en el que ya había instrumentos bastante avanzados en cuanto a especificaciones, tanto en polifonía (Prophet V o Yamaha CS80) como en complejidad con la serie modular System de Roland. Sin embargo, este modelo se presentó como el sintetizador portátil más complejo diseñado por Roland hasta el momento. Pese a ser monofónico, dispone de dos osciladores, ambos con formas de onda de tipo triangle, saw, square y pulse con PWM manual, por envolvente o por LFO que, además, pueden ser sincronizados. También cuenta con un generador de ruido (blanco o rosa) y un suboscilador (VCO1-B) con forma de onda de tipo cuadrado de hasta cinco tipos mezclables. Al igual que con el anterior modelo, permite mezclar los osciladores y el ruido junto con una entrada externa y el ring modulator para luego procesar con los filtros.
Cuenta también con dos LFO, dos envolventes completos y dos filtros (uno de 24dB/oct de tipo LPF, HPF o BPF y el otro fijo a HPF). Además posee un sample & hold con características como tiempo de sample y lag (retraso de proceso), lo que lo convierte en uno de los más completos. El VCA dispone de una opción de hold, con lo que se puede crear sonidos sostenidos de forma indefinida, cosa muy útil para construir cierto tipo de sonidos. En cuanto a sus conexiones dispone de entradas y salidas CV además de la entrada externa, pero no de midi.
Su sonido, apreciado por muchos como uno de los más flexibles, fue catalogado en su día como poco grueso y tristemente inspirado. Aunque limitado para la creación de bajos potentes, parece especialmente recomendado para sonidos percusivos rápidos, efectos, leads y sonidos vocales de tipo FM. Pese a todo, se mantiene en la línea de la serie SH y recuerda también al sonido del Jupiter 4, modelo que saldría al mercado ese mismo año con la característica adicional de disponer de cuatro voces de polifonía y que iniciaría la serie Jupiter que comentaré en posteriores artículos. El SH-7 es difícil de encontrar, y por lo tanto puede resultar caro (entre los 1000 y los 2000 euros) dependiendo de su estado.
El aspecto que ofrece por la única imagen de la que se dispone hasta el momento resulta algo decepcionante, ya que no se aprecia ninguna mejora en el interface, recordando a un blofeld normal y corriente incrustado en un teclado (similar al del Radias de Korg). Si embargo posee algunas curiosas novedades respecto al módulo, entre las que cabe destacar el hecho de que el teclado es contrapesado, que posee un sampler de 60Mb de memoria y la aparente posiblidad de conectar el sintetizador vía USB con PC, Mac e incluso Linux, cosa que alegrará a más de uno.
No tengo una clara opinión todavía sobre esta nueva jugada por parte de uno de los más interesantes fabricantes de sintetizadores actuales. El Blofeld (modelo rack) está todavía en la lista de pendientes (se me ha escapado ya en dos ocasiones) por lo que no he podido probarlo en mis carnes y esperaba que saliese antes el largamente anunciado Stronberg, cuyas especificaciones prometen mucho. No me parece que esta versión teclado quite el hipo en cuanto a grandes mejoras (excepto por el sampler) y echo en falta una ampliación del interface (aprovechando el espacio disponible) con quizá algunos controles más. Me recuerda a la versión teclado del Micro Q, que nunca me ha parecido que aportase nada de especial respecto al rack (excepto por el teclado), mientras que sí había diferencias entre los modelos de su hermano mayor el Q, donde el teclado incluía muchos más knobs.
Entre sus características principales cabe destacar la presencia de dos VCO (con formas de onda triangle, ramp, square y pulse), dos LFO, dos filtros, dos envolventes (uno limitado sólo a AR), dos VCA y dos generadores de ruido (rosa y blanco). Incluye, al igual que su antecesor, sample-and-hold y el característico mezclador de la serie para los dos osciladores, ruido, modulación en anillo y una entrada externa (que puede ser procesada por los filtros o la modulación en anillo). El teclado sigue siendo de tres octavas y media y dispone de pitch bend.
Respecto a sus filtros, el primero de ellos puede ser de tipo hi-pass, low-pass o band-pass mientras que el segundo es sólo de tipo band-pass y no está controlado por voltaje. Ambos pueden ser dirigidos a cualquiera de los elementos del mezclador, ya que, por primera vez en la serie, existe la posibilidad de crear rutas más o menos complejas. Pese a su flexibilidad y gran sonido, no tuvo el éxito esperado en el mercado, aunque hoy en día es un preciado objeto de culto para muchos coleccionistas. Por lo visto su electrónica interna es lo suficientemente atípica como para que algunos expertos lo proclamen como el más interesante de toda la familia, ya que esto le dota de un sonido bastante característico.
El sonido del SH5 es muy similar al del System 100, con quien comparte muchas de sus características (excepto el hecho de ser modular y la ausencia de secuenciador) y que fue fabricado en el mismo año. El system 100 también guarda cierta semejanza estética con el SH5 y derivaría en su propia serie con otros dos modelos de tipo modular, el System 100m y el System 700. Tanto el SH5 como su primo el System 100 son equipos muy apreciados (y buscados hoy en día) por su flexibilidad y personal sonido al tiempo que están considerados como unos de los sintetizadores más estéticamente atractivos de todos los tiempos.
Siguiendo la línea estética de los modelos anteriores, este podría ser el equivalente cronológico al sh-3000, pero se decidó cambiar la numeración de la serie de aquí en adelante, cosa que sucedería con frecuencia. El SH3 se manifiesta como una versión avanzada de sus predecesores, aportando una mayor flexibilidad mediante el acceso a mucho más parámetros con sus numerosos controles. Ofrece un tipo de síntesis aditiva, para lo que dispone de 5 formas de onda. Desaparece el concepto de presets (que se recuperaría años después con las series Jupiter) y con ello los coloridos controles de la parte inferior. Dispone de filtro de 12dB y 2 LFOs, generador de ruido rosa y blanco, sección de sample-and-hold, envolvente de tipo ADSR y portamento.
Existen dos versiones, la SH3 es más rara de encontrar (se rumorea que existen unos 100) y parece obtener mayor grosor y profundidad en su sonido gracias a que, al parecer, el diseño del oscilador pertenecía a Moog, por lo que esta empresa demandó a Roland, tras lo cual Rolando tuvo que retirar los modelos y volverlos a sacar tiempo después al mercado con u oscilador distinto. A este modelo se la conoce como SH3a, y pese a que muchos usuarios del SH3 original reniegan de él, es el más popular y utilizado, por lo que es su sonido que caracteriza a este miembro de la familia.
La característica forma en la que se agrupan los controles a un lado en vez de delante del teclado parte de la idea de que, en la época, muchos sintetizadores se ubicaban sobre un piano o un órgano, por lo que de, con este tipo de diseño, se ofrecía una fácil edición del sonido al tiempo que se podían ubicar partituras delante.
Versión algo más avanzada del sh-1000 que salió al mercado con la intención de competir directamente con el ARP Pro Soloist. Incluye también presets y la posiblidad de controlar el cut-off, la resonancia y la modulación además de sustain. También cuenta con cuatro formas de onda, dos LFOs, un filtro resonante de 12dB y dos generadores de envolvente independientes.
El teclado, además, dispone de aftertouch, lo cual ampliaba enormemente sus posibilidades de expresión, lo que hizo que el público lo tomara en mejor consideración que su antecesor. Su éxito lo mantuvo en venta hasta 1981, casi diez años después de su lanzamiento al mercado. De nuevo, y casi como constante en la serie, su sonido está muy orientado a bajos y leads.